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Únete al packaging sostenible


España es uno de los países que más plástico desaprovecha. Según el informe “Plásticos- Situación 2017” elaborado por Plastics Europe, cada uno de nosotros envía 23 kg de plástico al año al vertedero.

 

Aun siendo uno de los países de la UE que más ha crecido en la tasa de reciclaje de envases de plástico en los últimos años, seguimos teniendo un problema en este sentido. Estos 23 kg por habitante, no se reciclan ni se convierten en energía, simplemente pasan a acumularse.

Vivimos en una cultura de usar y tirar. Utilizamos de forma excesiva el plástico sin tener en cuenta los problemas medioambientales que esto acarrea. El uso medio de los productos de plástico con los que convivimos de forma diaria está estimado en 12 minutos, y a diferencia de otros materiales, tarda en biodegradarse casi medio siglo.

 

Esta situación no es sostenible, y debemos tomar medidas para frenarla. Desde el pasado 1 de julio, ha entrado en vigor una nueva ley en nuestro país, por la cual todos los establecimientos están obligados a cobrar las bolsas de plástico. De esta forma, se trata de incentivar la reutilización de las bolsas o el uso de otras alternativas más sostenibles, como bolsas de tela o de papel.

Por supuesto, esta filosofía eco-friendly está llegando también a las empresas, eliminando los plásticos paulatinamente, y evitado así la influencia negativa que estos tienen en el medioambiente.

 

Las marcas deben ser responsables y tener en cuenta el impacto medioambiental que tiene no solo el material que se usa para su producto, sino también su proceso de fabricación, y por supuesto, su packaging.

 

A día de hoy, existen varias alternativas a los embalajes de plástico, producidos con materiales biodegradables como las fibras vegetales, que una vez desechados se vuelven a integrar en el medioambiente, a veces actuando incluso como fertilizante. Algunas opciones son: el almidón, los cereales, las fibras de caña de azúcar, el salvado de trigo, el cáñamo o las raíces.

Otra opción es usar un packaging reutilizable o reciclado. De esta forma, nos aseguramos que nuestro embalaje no va a ser de usar y tirar, y si lo es, al menos ya le hemos dado una segunda oportunidad.

 

Ninguna de estas alternativas al plástico está reñida con la estética de nuestros paquetes, al contrario, nos aporta un plus de calidad de marca transmitir a nuestros clientes nuestra concienciación con el cuidado del medioambiente. Valores que actualmente suman puntos, de cara a nuestros clientes, a la hora de elegirnos y que nos diferencian de nuestra competencia directa.

 

Aún estamos a tiempo de cuidar nuestro planeta, únete al uso eficiente de nuestros recursos naturales.