+34 962 044 291 info@ossido.es
Seleccionar página

Qué importante es sentirse identificado con un nombre, con un apellido o con una marca ¿verdad? Y es que a la hora de plantearse elegir un naming para desarrollar una marca nueva, cuántos factores debemos tener en cuenta.

En principio, y siguiendo las normas clásicas del diseño, el nuevo nombre debe ser corto, fácil de recordar, con buena legibilidad y que no tenga connotaciones negativas… Esto lo dice la teoría, pero cuando llegamos a la práctica, las cosas pueden no ser tan sencillas.

Debemos tener en cuenta que encontrar el nombre apropiado para una marca se hace cada vez más complicado, y es que, invocar a las musas de la inspiración cuando el bombardeo de información es tan brutal en nuestro día a día, puede resultar imposible… Aunque una mente creativa siempre encuentra esos momentos de paz y tranquilidad para lograrlo, porque el naming perfecto aparece sin avisar, y cuando menos te lo esperas.

Yo, personalmente, aprovecho mis momentos deportivos para dejar volar mi imaginación, y que la inspiración llegue entre esfuerzo y sudor. Sí, como lo oyes, mientras hago running o nado, es cuando mi mente puede centrarse en lo que realmente quiero y necesito: buscar el nombre perfecto, pensar en el logosímbolo ideal, concebir una exitosa campaña de marketing…

Pero a veces, el hecho de volar por el limbo de las ideas me ha traído más de un disgusto: tropezar con el borde de la piscina mientras nadas de espaldas porque no te has dado cuenta de los banderines que te avisan de que estás llegando a la pared, o directamente, despertar del sueño con el desagradable pitido de un coche porque han estado a punto de atropellarte mientras cruzabas la carretera…

Y es que, en el encantamiento místico de concebir una idea radica la hermosura de materializarla, aunque a veces sea peligroso. Así que ya sabes, si haces como yo, cuidado al cruzar la calle…

Para nosotros, OSSIDO es nuestra identidad, nuestra personalidad, una marca que no dice nada pero que lo dice todo. El cambio de lo que hemos sido a lo que somos ahora, con más sabiduría, más solera, con más personalidad y como no, con más arrugas. Como el óxido, nosotros también hemos cambiado, hemos evolucionado hasta convertirnos en lo que somos, una agencia de publicidad con las ideas muy claras que ha sabido reinventarse para adaptarse a los nuevos tiempos. Así se ha reinventado también el óxido en el mundo de la decoración y el interiorismo, cobrando un protagonismo que nos ha dejado a todos con la boca abierta… Y es que, así somos la gente que trabaja en OSSIDO: totalmente sorprendentes…

Al principio, e incluso ahora, seguimos teniendo clientes a los que les cuesta decir O-SSI-DO, sin que se les trabe la lengua. Es divertido ver cómo cuando lo logran, lo repiten una y otra vez para asegurarse de que lo expresan correctamente.

Y es que en OSSIDO defendemos lo diferente… No porque tengas un nombre o un apellido difícil debes renunciar a él o querer cambiarlo, porque si así fuera, yo iría “apañao” (Prefasi, no es nada fácil de decir y de escribir, sobretodo cuando lo oyen por primera vez).

Así que, ahora que lo diferente se lleva y es tendencia, llamarse Prefasi u OSSIDO es muy cool, sobretodo en un mundo donde sea como sea, todos queremos ser diferentes… Pero afortunadamente, no lo consiguen todos, ¿no crees?