+34 962 044 291 info@ossido.es
Seleccionar página

Renovarse o morir. Así es como piensan muchas empresas que viven estos tiempos convulsos, y donde la norma es el cambio y la evolución casi instantánea de gustos y hábitos. Pero ”del dicho al hecho hay un trecho”, y no todas se plantean materializar estos cambios debido a las implicaciones que tienen a nivel comercial, económico e incluso social. Porque ¿quién no conoce alguna marca que ha cambiado a peor y ha sufrido las consecuencias? Afortunadamente, sí hay valientes que han decidido renovarse para dar una imagen más actual y moderna, acorde con los nuevos valores que se están colando en las organizaciones.

El mundo del automóvil no es ajeno a todo ello, y aún menos cuando se lleva gestando un cambio tan radical como la introducción en el mercado de los vehículos eléctricos. Todos queremos ser más sostenibles, y estar comprometidos con el entorno y con nuestro medio ambiente para dejarles en herencia a nuestros hijos un lugar mejor donde vivir.

Pero con la gran cantidad de información que recibimos diariamente a través de las redes sociales y de los medios digitales y tradicionales, no solo basta con decirlo. Hay que (de)mostrarlo, y lo más importante, interiorizarlo y que lo interioricen nuestros clientes.

Hay muchas formas de conseguirlo, pero por lo que parece, desde principios de año en el sector de la automoción, la forma elegida por multinacionales de la talla de Peugeot, Citroen, Kia o Renault, es a través de su logo y de su claim. Con la excusa de comunicar sostenibilidad y compromiso, y la fuerte apuesta y esfuerzo, sobre todo en estos momentos de crisis sanitaria, que se está realizando desde las fábricas de automóviles para no solo mantenerse a flote, sino también introducir los nuevos modelos de vehículo eléctrico, estamos siendo testigos de cómo marcas centenarias se modernizan y simplifican, con estilos muy acordes a estos nuevos tiempos que corren. Pero no solo eso, también los mensajes que nos quieren transmitir se simplifican haciéndolos más emotivos, con la intención de convertirse en verdaderas Lovemarks, que destacan, sobre todo, su lado más humano.

Líneas más limpias, colores más neutros y elegantes, simplificación de las formas, ésas podían ser algunas de las directrices que marcas como Kia, Renault o Peugeot han seguido a la hora de presentar su nueva imagen. Diferenciarse de la competencia, dirigirse a un público más joven y premium o simplemente como excusa para introducir sus nuevos modelos eléctricos en el mercado, todo vale para llamar la atención. Eso sí, después de muchos estudios y de pensárselo muy bien, las marcas apuestas por cambiar de forma relativamente sutil, porque sabemos que posicionarse en el mercado con una imagen es un trabajo lento y muy persistente, y que no a todo el mundo le sale bien. Así que si estas marcas han decido cambiar, es porque lo tienen muy, pero que muy claro.

A nosotros como diseñadores y creativos nos parece genial que este tipo de acciones se conviertan en noticia a nivel mundial, ya que eso significa que el diseño aún se valora y dignifica, ¿no creéis?