+34 962 044 291 info@ossido.es
Seleccionar página

En todos los sectores, nos esforzamos año tras año para anticiparnos a las modas y marcar tendencia: arquitectura, diseño de interiores, moda, diseño gráfico. Y es que, de unos años a esta parte, las tendencias nos llevan por la calle de la amargura… o no.

Parece que si no haces todo lo que otros, en unas circunstancias totalmente diferente a las tuyas, proponen, estás desfasado y no eres cool. Personalmente,  creo que hay que avanzar y adaptarse a las modas, haciéndolas tuyas, y teniendo en cuenta que son cíclicas, que todo se va, pero que todo vuelve… Así que lo que hoy ya no se lleva, ¿quién sabe?, dentro de unos años puede convertirse en un must o un clásico, en el mundo del diseño.

Creo que un diseñador debe ser lo suficientemente inteligente como para saber dónde se pueden utilizar las últimas tendencias, y dónde no. Lo que quiero decir con esto es que las tendencias deben aplicarse al cliente que crees que se le pueden aplicar. Y es que , no todos aceptan extravagancias y modernidades, ¿no os parece?

Eso no significa que cuando en OSSIDO nos enfrentamos a un trabajo, no hagamos dos propuestas (mínimo). Una más continuista con el estilo de comunicación del cliente y otra más actual, más de tendencia, pero siempre acorde con lo que queremos transmitir, por supuesto. Desgraciadamente, la mayoría de las veces, el cliente no entiende ese cambio de estética o incluso de enfoque, y se queda con la más continuista… No pasa nada, al final el cliente es el que elige, aunque le des mil y una razón para convencerlo que la otra propuesta llegaría a más gente, llamaría más la atención y permanecería durante más tiempo en el top of mind de nuestro público objetivo.

A pesar de todo, vamos a hacer un repaso de las tendencias que se han instalado en este 2019, y que continuarán durante el 2020, para gracia y desgracia de muchos.

1. No compliques el mensaje. Hoy en día, vivimos rodeados de un bombardeo continuo de información. Mensajes que buscan llamar nuestra atención cada minuto. Es agotador, y nuestro mensaje debe competir con todos ellos. Así que seamos prácticos, claros y directos para conseguir que cuando una persona vea nuestro diseño sepa perfectamente qué le estamos “vendiendo”. Dejaros de mensajes complicados que nos hacen pensar para esclarecerlo, porque no tenemos tiempo para ello.

Para conseguirlo, utilizaremos textos directos y amigable, y colores y tipografías que faciliten la lectura y la comprensión del mensaje y de la comunicación.

2. Presentación del mensaje. Es importante darle una jerarquía visual a nuestros diseños para que llamen la atención lo suficiente para que el usuario nos recuerde. Para ello, debemos utilizar los recursos que tengamos a nuestra disposición para organizar visualmente los elementos de nuestro diseño del más importante al menos. De esta forma, estaremos marcándole el camino a seguir al usuario, para que se centre en lo que nos interesa realmente.

Podemos utilizar el contraste, el tamaño de los objetos, los colores y las formas para darle más importancia visual a un elemento que a otro, y conseguir así, la deseada atención del espectador.

3. Tipografías, las estrellas. Durante estos años, las tipografías han cobrado mucha importancia en el diseño. No podemos utilizar cualquier tipografía. La gente busca que se le sorprenda con diseños rompedores, interesantes y llamativos. Pero recordad, no todo vale, porque antes de elegir una buena tipografía para nuestro diseño, debemos pararnos a pensar qué es lo que estamos diseñando, para quién lo estamos diseñando y a qué marca representa. No podemos perder la perspectiva de eso… ¡NUNCA!

4. Una experiencia de usuario incomparable. ¿Queremos que nuestros diseños lleguen al gran público? Pues para lograrlo debemos crear una experiencia de usuario única. Debemos conseguir, -independientemente que hablemos de productos digitales, packagings, catálogos, o flyers-, una experiencia única y satisfactoria.

Además, debemos asegurarnos de que cada una de estas interacciones del usuario con nuestro producto o nuestro servicio, sea lo más intuitivo posible, para evitar que tenga que esforzarse para pensar en qué hacer. Esta tendencia es una prolongación de la primera, ¿no os parece? Facilitar, facilitar y facilitar…

5. El horror vacui ya no se lleva. Dejemos respirar el diseño con espacios sin contenido. Se verá mucho más elegante, y para el usuario es un elemento que rompe el ritmo de la información, y le deja descansar unos segundos. Pruébalo, la diferencia es brutal.

Espero que os sirvan estas tendencias o recomendaciones para un diseño interesante para este año y el que viene. Para mí, lo importante no son las tendencias en sí mismas. Lo importante es conocerlas para poder saltártelas (creando otras tendencias), y diseñar a tu aire, muchas veces más con el corazón y las tripas que con la cabeza, sin olvidar (aunque la mayoría de veces ocurre), al cliente, ¿no os parece?