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Es difícil que alguna empresa se libre de una situación complicada o crisis. En algún momento puede surgir un problema que dificulte el funcionamiento que estaban teniendo hasta el momento (huelgas de empleados, escándalos sobre un miembro de la empresa, productos defectuosos, denuncias, etc.)

Cuando esto ocurre, es muy importante saber comunicar el problema y llevar a cabo diferentes técnicas para minimizar el impacto y reducir las consecuencias negativas del trance.

Se entiende como comunicación de crisis la forma en la que las empresas comparten la información de los momentos críticos. Y para que esto sea efectivo, debe de haber una previa planificación con una estrategia bien estudiada y unos objetivos marcados.

Lo más equivocado que puede salir de una empresa en una situación así es mantenerse en silencio, no decir nada. Es primordial afrontar los problemas, rectificar a tiempo y pedir disculpas, por encima de cualquier cosa. Cuanto más tarde se reaccione, más daños sufrirá la empresa.

Para lograr una buena respuesta a una situación de crisis, hay que tener en cuenta diferentes factores:

  • Formar un comité de crisis, en el que estarán las personas más importantes de la empresa y un profesional de la comunicación que se encargue de dirigir y organizar el grupo.
  • Seguir un plan ordenado dentro de un manual de crisis, donde irá indicado cada paso que se dará para comunicar de la forma más efectiva, determinando estrategias de cara al público y medios de comunicación.
  • Mostrar transparencia y honestidad, especialmente a los trabajadores, que deben estar al corriente de cada movimiento del manual de crisis.
  • Diseñar una batería de mensajes modelo ratificados por un abogado que apruebe que, lo que se dice es lo correcto, asegurándose de que no va a causar más problemas.
  • Identificar correctamente los canales de comunicación para estos mensajes, teniendo muy en cuentan los medios de comunicación tradicionales.
  • Una vez realizado todo lo anterior, evaluar la crisis y medir la efectividad de todas las acciones llevadas a cabo.

Elaborar un manual de crisis ayudará a anticiparse a los problemas, reducir los efectos negativos y tener las estrategias necesarias para afrontar cualquier dificultad a la que se enfrente la empresa.